Órgano del Círculo Tradicionalista General Carlos Calderón

Órgano del Círculo Tradicionalista General Carlos Calderón leal a S.A.R. el Duque de Aranjuez Don Sixto Enrique de Borbón y al ideario católico-monárquico.
DIOS-PATRIA-REY

sábado, 23 de enero de 2016

V Centenario de Fernando el Católico

Fernando II de Aragón y V de Castilla
«el Católico» (1452-1516)
El día de hoy señala la fecha memorable del fallecimiento de aquel monarca español que la Historia conoce con el nombre de Fernando V el Católico, fallecimiento ocurrido en el pueblo de Madrigalejo (Cáceres) el 23 de enero del año 1516, siendo sus restos trasladados a la Capilla Real de Granada, donde reposan actualmente.

No cabe en los estrechos límites de un breve artículo periodístico esbozar siquiera la gigante figura del más grande y glorioso, quizá, de los reyes que en el trono de San Fernando se han sentado. El nombre de Fernando el Católico, inseparablemente unido por los vínculos del matrimonio y por los no menos íntimos del espíritu, del genio, de la virtud y de la grandeza moral al de aquella singularísima Reina universalmente admirada que se llamó Isabel la Católica; el nombre de Fernando, decimos, se enlazó con los más sublimes hechos de nuestra patria Historia y sintetiza, compendia y cifra los más culminantes momentos de la vida de España.

Maravillosa disposición y designio de la Divina Providencia fue la feliz conjunción de aquellos dos portentosos luminares, Fernando e Isabel, que, al unir sus cetros y coronas, confundieron también los resplandores de sus almas, completándose mútuamente y prestándose entre sí aquellas excelsas cualidades, que hicieron de su Gobierno y reinado la época de mayor esplendor y gloria de nuestra Patria. Porque si de un lado estaban en aquella regia pareja la intuición prodigiosa, la sugestiva delicadeza, la sublime generosidad, el sentimiento que avasalla y cautiva, del otro lado se hallaban la prudencia exquisita, la madurez razonadora, la diplomacia discretísima, el juicio sereno que todo lo analiza y somete a la luz de detenida y profunda reflexión.

El alma de Isabel se completa con el alma de Fernando, y viceversa. La una apenas se concibe sin la otra. De la fusión y hermosa compenetración de ambas resulta ese todo armónico, encantador y maravilloso, que hace del reinado de Fernando e Isabel como un oasis delicioso en las páginas de oro de nuestra Historia.

¿Habrá que recordar empresas sublimes como el término y fin de nuestra gloriosísima Reconquista de ocho siglos, la rendición de Granada, el descubrimiento del Nuevo Mundo, las guerras y conquistas de Italia, el afianzamiento del orden y paz interior de España, el florecimiento de nuestras célebres Universidades... empresas deslumbradoras y magníficas, que forman diadema de luz inmortal en las sienes del Católico Rey Don Fernando?

¿Y será posible que España contemple con indiferencia el curso de este año sin exteriorizar de alguna manera su gratitud, su admiración y su cariño al Monarca excelso, que tantas glorias y prestigios y grandezas dio a la Patria? ¿Podríamos dejar en el olvido al que es como el astro rey, en torno del cual giran y del que reciben su luz todos los grandes personajes de la colosal epopeya española de fines del siglo XV y principios del XVI?

Injusticia imperdonable fuera semejante olvido. El pueblo, que frecuentemente ignora los méritos u hazañas de los muertos ilustres cuya memoria celebra la posteridad, está familiarizado con el nombre del Rey Católico Fernando y, por escasa que sea su ilustración histórica, algo sabe de sus proezas, de su admirable genio, de su vida gloriosísima. Procede, pues, un homenaje verdaderamente popular, hondamente sentido y de un sabor tan esencialmente españolista, que la nación entera deba asociarse a él con patriótico entusiasmo.

miércoles, 20 de enero de 2016

La Tercera Guerra Carlista en Granada y Andalucía

(Por el oficial carlista D. Carlos Cruz Rodríguez, 1890)

LA GUERRA CIVIL EN ANDALUCÍA

Farsa se representó en Abril del año 1872 en los campos de Oroquieta, sacrificando al General D. Eustaquio Díaz de Rada, y con él a tantos infelices como fueron prisioneros y deportados a la isla de Cuba; farsa también tuvimos la desgracia de sufrir en Andalucía los que, víctimas de nuestro honor, salimos al campo, cumpliendo nuestra palabra de caballeros.

Desprovisto el partido carlista de hombres de influencia, ocuparon los puestos en Juntas los hombres del partido moderado, que perdían con la derrota de Alcolea sus más ilusorias esperanzas (1).

Este partido, como todos los liberales, hecho a mudanzas rápidas, en que sin sacrificios personales se conseguía el poder, gastaba poco y mentía mucho, para más merecer.

Así vemos que cuando Don Carlos mandaba levantarse en armas a todas las provincias de España, considerando como traidor al que no lo hiciese, en Granada se nos tachaba de traidores, si lo hacíamos; y es que al sublevarnos, perseguían a las Juntas carlistas, y esto no acomodaba.

También era expuesto permanecer con los brazos cruzados; el Rey podía saberlo, y entonces perdían la patente de patriotas.

¿Qué hacer? Sacrifiquemos esta gente que nos está importunando diariamente; y se organizaron tres partidas.

Verdaderamente la formación de partidas carlistas en Andalucía era una locura; porque ni el país es escabroso para organizar un ejército que nace, ni el espíritu de sus habitantes es simpático a la Causa. Pero si estas eran unas verdades que no necesitaban demostración, ¿por qué se nos hacía creer en el levantamiento en día no lejano, evitándonos así el irnos al Norte y conteniéndonos con promesas difíciles de realizar?

Prisioneros carlistas en la Alhambra, Granada (1873)

El 1.° de Marzo de 1873 se levantaban tres partidas en la provincia de Granada.

Una se formó en un cortijo cerca del polvorín del Fargue, a una legua de la capital, que había de operar en tierra de Guadix, país escabroso y con una sola carretera.

Otra se organizó en el paseo de la Bomba, a orillas del Genil, que se dirigía a las Alpujarras, terreno muy quebrado, y que por Sierra Nevada se podía comunicar con la de Guadix.

Y la otra, estratégicamente considerado, debió formarse en Alhama, país escabroso y sin vías de comunicación, y que en caso de apuro podía darse la mano con la de la Alpujarra, por la Sierra de Lújar, o con una que operaba en Vélez-Málaga, por Sierra Tejea.

Esta tuvimos la desgracia de mandarla, por no parecer el jefe destinado al efecto, y nos la hicieron organizar en el peor sitio posible (gracias al Molke que concibió tal proyecto); buscaron la confluencia de una carretera con la única vía férrea que existe en la provincia, y en lugar tan estratégico se nos dio la orden de reunirla.

Las partidas de Guadix y la Alpujarra se sostuvieron diez o doce días; pues aunque contaban con malísimo armamento y ningunas simpatías, el terreno les ayudaba, y solamente sucumbieron al cargar sobre ellas el entonces Brigadier Salamanca, gobernador militar de Málaga, cayendo unos prisioneros y ocultándose otros.

La del Salar de Loja fue sorprendida antes de reunir la gente, como no podía menos de suceder, dada la proximidad de Loja, población grande y muy liberal, y habernos colado entre la carretera y vía férrea.

No siendo nuestro ánimo molestar a nadie, echemos un velo sobre lo pasado y ocupémonos del porvenir.

Andalucía en general es republicana; las clases acomodadas tampoco son simpáticas al carlismo; pero cuando reina la anarquía, todo el que tiene algo busca un salvador, que el desorden no le da lugar a elegir: se acoge al primero que se presenta, y el año 73 no se había presentado más que Don Carlos.

Que había tropa comprometida, es una verdad, y que al desarme de los carabineros se pudo sacar mucho partido, sublevándolos al grito de Don Carlos, no hay que dudarlo; así como pudo formarse una fuerza regular entre alguna tropa y los paisanos.

Cuando hay que acometer grandes empresas, no deben asustar los grandes obstáculos.

Hay países como Navarra y las Vascongadas, Cataluña y el Centro, donde se pueden formar grandes ejércitos; pero como el ejército nacional es mayor, conviene que otras provincias distraigan fuerzas, desmembrándolas del gran centro de acción, y entonces las victorias serán mayores por nuestra parte, trayéndoles graves consecuencias las derrotas al enemigo.

Así es que el fin que se proponía la expedición Lozano debimos nosotros haberlo conseguido, anticipándonos.

Andalucía, aunque llana, no deja de tener defensa, si se la conoce bien, y a su conocimiento añade el jefe que opere un mediano criterio.

Una vez ordenado el levantamiento, debía ya tenerse, no solamente preparado el armamento y estudiado el terreno de operaciones, sino también convenir en la inteligencia de unas fuerzas con otras.

Prisioneros carlistas en las mazmorras de la Alhambra (1873)

Guadix está circundado de numerosos pueblecitos, que hubieran dado raciones suficientes a 1000 hombres, y carece de ferrocarril; la partida de la Alpujarra también contaba con infinidad de pueblos, que aunque pobres, siempre disponen de más recursos que las Vascongadas. La de Alhama, que nunca se debió formar en la venta de Pulgar, contaba con un distrito rico; y todas tres tenían como campo de operaciones la gran cordillera penibética, que en caso apurado les permitía ponerse al amparo del ejército del Centro sin pasar por llano alguno.

La persecución de estas partidas tenía que venir de Málaga, única provincia que contaba con carabineros entonces, pues en Granada no había más que artillería, caballería y nacionales; estos últimos no se movieron, y los otros no podían hacerlo sin infantería.

Ahora bien; el Brigadier Salamanca podía venir por el tren, como efectivamente lo hizo, bajarse en Loja y emprender la marcha por el camino de herradura de Santa Cruz a Alhama; después de una marcha de 7 leguas, se encontraba a los pies de una ciudad fuerte, por su posición, sobre una peña cortada, sirviéndole de foso el río; y aunque entrase sacrificando su gente, todavía teníamos la Sierra Tejea como retirada y como segunda posición; esta defensa daba lugar a concentrarse las partidas que se hallaban sin persecución en la Alpujarra, Guadix y Vélez-Málaga, y establecer una gran defensa, impidiéndonos ser derrotados.

También pudo el Brigadier Salamanca venir por la vereda de Vélez a Alhama; pero no lo haría nunca, pues era mucho más peligroso, a causa de pasar el camino por una hendidura llamada el Barranco del Infierno, donde se hubiera encontrado con muchos diablos que cargasen con sus carabineros.

Noticia de la prensa liberal (05/03/1873)

Después de organizadas, ya era distinto haber bajado a Loja y haber inutilizado la vía férrea para impedir la persecución.

En suma, la Sierra de Loja nos servía admirablemente para cortar el tren y pedir contribución a la ciudad, Sierra Tejea, para comunicarnos con las fuerzas de Málaga, y como punto de defensa de Alhama; por la Sierra de Lujar nos dábamos la mano con la partida de la Alpujarra, y esta a su vez establecía comunicaciones rápidas con las fuerzas de Guadix, por Sierra Nevada.

Estas operaciones, que debieron iniciarse el 1.° de Marzo, hubieran dado magníficos resultados al estallar los cantones en Julio; desarmados los carabineros, marchó la artillería y caballería a Madrid, y entonces quedaba Granada a nuestra disposición, solamente con los cantonales.

Así un movimiento que pudo ser de felices resultados, concluyó por un desastre, que ni siquiera tuvo la virtud de llamar la atención.

CARLOS CRUZ RODRÍGUEZ.

(1) Todos estos hombres están hoy con Cánovas y Sagasta; no podemos, pues, temer les lastime este parrafito. Hablo de Andalucía.

El Estandarte Real (Barcelona, 1890)

domingo, 17 de enero de 2016

El Arzobispo de Granada Ilmo. Sr. D. José Moreno Mazón

Excmo. e Ilmo. Sr. D. José Moreno Mazón
(Málaga, 1825 - Granada, 1905)
El Exmo. e Ilmo. Sr. D. José Moreno Mazón nació en Málaga el 4 de diciembre de 1825, fue educado en las Escuelas Pías de Archidona y de la citada ciudad, de las cuales pasó al Instituto gaditano, en el que cursó el bachillerato con notable aprovechamiento.

Terminada la segunda enseñanza, el señor Moreno Mazón ingresó en la Universidad de Granada, abordando a un tiempo las carreras de Derecho y de Filosofía y Letras.

Provisto de ambos títulos, que obtuvo en 1856, fue a Madrid, con ánimo de labrarse un porvenir brillante. Un año después fue nombrado oficial del Consejo de Estado, cargo que renunció al poco tiempo para abrazar el estado eclesiástico.

Cantó Misa en 1860 y prosiguió sus estudios teológicos hasta el año 1867, en que recibió la investidura de doctor en Sagradas Letras en el Seminario de San Cecilio de Granada

Desempeñó la dignidad de penitenciario de la Catedral de Málaga, en virtud de brillantes ejercicios de oposición, hasta el año 1877, en que Su Santidad Pío IX lo preconizó para la Silla episcopal de Cuenca. Patriarca de las Indias en 1881, ejerció el Vicariato general del ejército.

En 1885 pasó a ocupar la sede de Granada y al mes de regir su extensa diócesis, la epidemia colérica le proporcionó ocasión bien triste de demostrar a los granadinos hasta dónde llegaba su caridad. Vestido de humilde sacerdote y acompañado de otro hombre inolvidable, del deán D. Leopoldo Granadino, recorrió con frecuencia los más apartados e infectos barrios, llevando a las casas de los pobres los consuelos de la religión y los recursos necesarios con que atender a las desgracias ocasionadas por el cólera.

Casi toda aquella evangélica obra quedó oculta en el misterio; los que sobrevivieron a la tristísima jornada de la epidemia, recordaban tan sólo que dos sacerdotes se presentaban en los hogares más castigados por la desdicha y hablando poco ejercían su altísima misión, dejando siempre más o menos visible el óbolo de la caridad cristiana.

Los achaques, la edad, los sufrimientos causados por persecuciones e injusticias, fueron aminorando energías en el gran espíritu del Prelado; pero si al anciano no le era posible averiguar por sí propio dónde estaban los que sufrían para ampararlos y consolarlos, valíase de alguna persona discretísima y activa que le ayudó siempre y que cumpliendo los deseos del Arzobispo jamás manifestó a nadie lo que en nombre de éste ejecutaba.



El Sr. Arzobispo escribió en las páginas de la revista La Alhambra para el número extraordinario publicado con motivo del estreno del manto de la venerada Patrona de esta Ciudad; aquel hermoso artículo es uno de sus más inspirados y delicadísimos escritos.

Dejó escritas también muchas y famosas pastorales, en que condenaba el liberalismo como el gran error de nuestros tiempos.

El ilustre Prelado era literato y artista, y muy inteligente en arqueología e historia. De las artes, le cautivaba especialmente la música. En su juventud había cantado con exquisito gusto, y aun enfermo y anciano, los granadinos recordaban con qué afinación y solemne estilo bendijo al pueblo en las fiestas de la Pascua última, y entonó las preces el 2 de enero en las ceremonias del aniversario de la Reconquista.

El 17 de enero de 1905 moría el venerable prelado. Cumpliendo su voluntad, sobre la humilde losa que cubre su sepulcro en la capilla del Sagrado Corazón de nuestra Catedral, se escribieron tan solo estas palabras:

JOSÉ MORENO MAZÓN.
AVE MARÍA PURÍSIMA.
EN GRACIA CONCEBIDA.

Hermoso ejemplo de humildad y de piedad cristiana, que Dios, como todas las virtudes, habrá recompensado con bondad infinita.


Texto extraído parcialmente de:

El Siglo Futuro (18/01/1905)
La Alhambra (15/01/1905)

miércoles, 13 de enero de 2016

José Contreras González-Anleo

José de Contreras y González de Anleo
(Jaén, 1917 – Granada, 1993)
Hace 23 años fallecía D. José Contreras González-Anleo, tradicionalista y caballero de la Real Maestranza de Granada.

De familia de honda raigambre tradicionalista granadina, D. José de Contreras y González-Anleo nació el 20 de marzo de 1917 en la ciudad de Jaén, aunque fue vecino de Granada desde su infancia.

Era hijo de D. José de Contreras y Pérez de Herrasti, Maestrante de Granada, y de D.ª Paz González de Anleo y González del Pino, Dama de la Maestranza de Granada.

Durante la II República, estuvo afiliado a la A.E.T., manteniendo toda su vida sus ideales tradicionalistas. Estudió Bachiller y dos años de Derecho en Granada, sorprendiéndole el Alzamiento en Pamplona, donde se incorporó al mismo el 18 de julio de 1936 como voluntario en el Requeté de Navarra (Tercio de Lácar), actuando toda la guerra con el Requeté.

Alférez provisional de la tercera promoción de Sevilla, pasó al terminar la guerra a la Academia de Infantería de Guadalajara. Posteriormente se retiró del Ejército con el empleo de capitán, para dedicarse a sus actividades de empresario agrícola.

Se casó con la granadina Antonia Gómez de las Cortinas y Andrada-Vanderwilde, también de familia tradicionalista, con quien tuvo cuatro hijos. En 1957 promovió en nuestra ciudad la llamada «Causa Monárquica Unificada» y fue concejal de la Corporación municipal de Granada por el tercio de entidades en 1958.

También fundó el Círculo Balmes, fue miembro de la Acción Católica y Hermano Mayor durante la década de 1950 de la Cofradía Nuestra Señora de los Dolores, formada e integrada por tradicionalistas granadinos del laureado Tercio de Requetés Isabel la Católica.

En 1975 se integró, junto con otros destacados tradicionalistas como José María Valiente, José Luis Zamanillo, Miguel Fagoaga y Antonio de Oriol, en Unidad Nacional Española (U.N.E.), de la que fue presidente provincial y delegado regional de Andalucía Oriental. Dicha organización reconoció a Juan Carlos como rey de una monarquía «tradicional, católica, social y representativa» que el propio Juan Carlos nunca quiso, desmantelando toda reminiscencia de la misma nada más verse al frente de la jefatura del Estado. A pesar de estar errado dinásticamente, D. José siempre defendió, como él decía, «sus viejos postulados inalterables» con la fe, la ilusión y la lealtad de los hombres que fueron a la Cruzada de Liberación.

En la década de 1980 fue miembro de nuestro antecesor Círculo Fal Conde, que presidía el cirujano y excombatiente requeté D. Juan Bertos Ruiz. Junto a los también tradicionalistas y maestrantes de Granada Mariano Gómez de las Cortinas Andrada-Vanderwilde, Alfonso Carlos Andrada-Vanderwilde Barraute, Luis Fernando Dávila Ponce de León Coello de Portugal y Fernando Fernández de Bobadilla Campos, presentó en 1985 una querella criminal contra la película blasfema Je vous salue, Marie, que fue desestimada por el juez al considerarla amparada en la «libertad de expresión».

D. José de Contreras y González-Anleo murió en Granada el 13 de enero de 1993. Dios haya premiado su larga hoja de servicios a la Religión verdadera, España y Granada.

lunes, 4 de enero de 2016

Celebración de la Toma de Granada: Homenaje a Isabel la Católica y homilía

Discurso de una joven margarita ante el monumento a Isabel la Católica

Granadinos, españoles:

Un año más se conmemora la feliz entrada de Sus Majestades los Reyes Católicos en la ciudad de Granada, liberada de la tiranía sarracena.

Pese al tiempo transcurrido, hechos como el avance del fanatismo mahometano y la persecución de los cristianos de Oriente ponen de relieve la actualidad de esta fecha.

Nosotros, los tradicionalistas, queremos traer al futuro los ideales de la Reina Isabel, que tanta gloria y felicidad trajeron a las Españas. Porque la ejecutoria política de Isabel la Católica se resume en nuestro lema: Dios, Patria, Fueros, Rey.

1) DIOS. No solo en su fuero interno brilló la Fe de la reina Isabel, sino que la proyectó a todos sus actos públicos y políticos. La culminación de la Reconquista, la evangelización de los moriscos, el descubrimiento y evangelización de América, etc. Su celo apostólico le llevó a acometer importantes reformas eclesiales. La gracia que derramó la Providencia sobre su entendimiento la puso al servicio de la Verdad también en lo público.

2) PATRIA. Frente a intereses materiales y temporales se entregó a la unidad con Aragón para restaurar el trono de Don Rodrigo. Sacrificó su propio patrimonio para culminar la Reconquista, que significaba la recuperación de la Hispania perdida.

3) FUEROS. Juró y respetó todos los derechos históricos de los territorios hispánicos y sus súbditos –fueran vizcaínos, asturianos, leoneses, gallegos o andaluces– le correspondieron con lealtad inquebrantable.

4) REY. El amor al trono de San Fernando le llevó a ser leal a su hermano sin atender a los que pretendían que conspirase contra él. Y su sentido legitimista le hizo reclamar y luchar por sus derechos cuando correspondió.

Estos ideales, Dios – Patria – Fueros – Rey, que encarnó esta mujer sabia y santa, ejemplo de madre y reina, son la esperanza y la garantía de la salvación de España. No busquemos la solución a nuestros problemas en ideologías pasajeras sino en la propia esencia de la tradición española.

¡GRANADA POR LOS REYES CATÓLICOS!




Homilía de Don José Ramón García Gallardo

sábado, 2 de enero de 2016

Crónica de los actos del día de la Toma de Granada

Un año más, los tradicionalistas del Círculo General Calderón de Granada hemos celebrado el día de la Toma de Granada, esta vez junto con carlistas venidos de otras regiones de España que han querido acompañarnos.

A mediodía de este sábado 2 de enero asistimos a la tremolación del pendón de la ciudad en la Capilla Real, frente a la tumba de los Reyes Católicos. Posteriormente acudimos a la plaza del Carmen, donde se han congregado miles de granadinos que, tras presenciar el desfile, han visto tremolar el pendón de su ciudad en el balcón del Ayuntamiento y pronunciado con fervor los tradicionales vivas a España y Granada. Los tradicionalistas repartimos banderines de España y Granada entre la multitud, además de estampas pro beatificación de Isabel la Católica. También ondeamos banderas de la Tradición y de España con el Sagrado Corazón.

Pese al día nublado, se apreció un incremento del número de asistentes a los actos, que acallaron con sus aplausos al Pendón de los Reyes Católicos y con sus gritos de "Viva la Toma" –que iniciamos nosotros– los insultos y proclamas de odio del grupo de estrafalarios separatistas y comunistas, venidos muchos de ellos de Sevilla, que tolerados de modo indigno por la autoridad competente pretendían reventar el acto. Los tradicionalistas recibimos el cariño y las simpatías de los asistentes, haciéndose eco diversos medios de comunicación de nuestra presencia.

Acabada la celebración oficial, nos desplazamos a un restaurante de la cercana plaza Bib-Rambla, donde almorzamos en un ambiente distendido y de camaradería. A los postres, tomaron la palabra el presidente del Círculo General Calderón, que agradeció a todos su asistencia, leyó unos versos de Leandro Fernández de Moratín sobre la Toma de Granada e incidió en la importancia del 2 de enero para todos los españoles; y el profesor don Miguel Ayuso, que habló largo y tendido sobre la necesidad de una nueva reconquista de la España tradicional, cuya realización requiere la implicación de todos los tradicionalistas.

Terminada la comida, realizamos un homenaje a Isabel la Católica frente a su monumento, con la pronunciación de un discurso, por parte de una joven margarita, que versó sobre la grandeza de la magna reina de Castilla. Al discurso acompañó una ofrenda floral. Después del homenaje, acudimos en romería a la iglesia de Santa María de la Alhambra en acción de gracias a Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos por la reconquista de España.

Los actos terminaron con la celebración de la Santa Misa por rito tridentino en la capilla María Reina, situada en la placeta Gutierre de Cetina. Ofició el Rvdo. Sr. don José Ramón García Gallardo, de la Hermandad de San Pío X y oficial de la Orden de la Legitimidad Proscrita, cuya homilía puso de relieve el valor del Santo Sacrificio de la Misa y acusó a los demagogos que pretenden destruir nuestra patria, haciendo una encendida defensa de la Fe verdadera y la España tradicional amparada por su patrón, el Apóstol Santiago, en este día que supone la culminación de la Reconquista.

Repartiendo banderines de España y Granada
El pendón de Granada
En la plaza del Carmen, entre miles de granadinos
Comida de hermandad
Homenaje a Isabel la Católica
Durante la romería a través del Bosque de la Alhambra
En la iglesia Santa María de la Alhambra

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